El durísimo relato del expresidente de Fetech a 20 años de los sillazos de la Davis

José Ramón de Camino rememoró el vergonzoso episodio vivido el 7 de abril del 2000 por la serie ante Argentina en el Parque O'Higgins. Disparó contra el equipo trasandino y dijo que lo vivido fue "como una pandemia".

Fue el 7 de abril del 2000 cuando se vivió el episodio más vergonzoso en la historia del tenis chileno y que recorrió todo el mundo, con la exaltada serie de Copa Davis ante Argentina: la famosa serie de los “sillazos del Parque O’Higgins” (el actual recinto del Movistar Arena de Santiago).

Después de que Marcelo Ríos le diera el primer punto al equipo nacional tras vencer a Hernán Gummy, Nicolás Massú enfrentaba a Mariano Zabaleta ya bajo un ambiente irrespirable y ahí se produjo una lluvia de sillazos por parte del público. Entonces, se suspendió el partido, los trasandinos decidieron no presentarse al día siguiente y si bien la Federación Internacional de Tenis (ITF) dio como ganador a Chile por el retiro del rival, el organismo descalificó a nuestro país de la Ensaladera de Plata de ese año, por lo que no pudo disputar el repechaje ante Marruecos. Como si fuera poco, le dio un castigo de dos años sin ejercer la localía en la competición.

20 años ya han pasado de ese vergonzoso hecho y el presidente de la Federación de Tenis de Chile de aquel entonces, José Ramón de Camino, lo recordó en entrevista con ATON Chile.

“Fue lo peor que me pasó en mi vida deportiva. Fue algo impensado, como una pandemia, que empezó de a poco y que se esparció por toda la gente que había en el estadio. Fue tremendo y no había cómo pararlo. Nosotros terminamos el estadio, que ahora es el Movistar arena, bastante bien, pero no alcanzamos a atornillar todas las sillas, que eran miles. Pero jamás pensamos que iba a ser motivo de usarlas para tirarlas a la cancha y herir a alguien”, rememora el otrora dirigente, quien se alejó de la actividad y actualmente tiene una empresa donde exporta lana a China.

¿A parte de las sillas, cuál cree que pudo haber sido otro error? ¿La venta de alcohol, por ejemplo?

Había una empresa que vendía cerveza, pero la verdad es que si usted va a Flushing Meadows (US Open) o a Wimbledon, se vende alcohol, por lo que no creo que fue ese el error, no estaban todos borrachos. En los principales eventos del mundo se vende alcohol, sólo que es la cultura de cada persona no más. Yo creo que en ese momento había Eliminatorias (para el Mundial de Corea-Japón 2002) y Argentina nos había ganado en el fútbol, entonces había sangre en el ojo. Pero fue una pena, porque no se pudo controlar a la gente. Lamentablemente el ‘Chino’ Ríos ya se había ido, porque antes hubo también intentos de alboroto, pero estaba él y calmó a la gente, porque el ‘Chino’ pesaba en la gente. Entonces fueron muchos factores, porque fue algo que jamás lo pensamos, trabajamos tan duro para dejar ese estadio y usarlo. El Gobierno nos ayudó en todo y se gastó una gran cantidad de dinero para tener lindos camarines, una cancha estupenda y buena luz.

¿Cree que estaban las garantías para haber terminado la serie?

Sí estaban las garantías. El general jefe de la zona de Santiago me dio como garantía de que ninguna persona alrededor del Parque O’Higgins iba a poder entrar y eso se lo hice saber a la ITF y me la aceptaron. Íbamos a jugar sin gente, pero hablé con el presidente de la Asociación Argentina y los jugadores de ellos no quisieron, estaban súper descontrolados y se equivocaron, porque si jugábamos sin gente no habría pasado nada, habríamos seguido y lo hubiésemos ganado en cancha.

¿Usted dice que se podría haber disputado el repechaje con Marruecos?

Claro que sí. El castigo lo habríamos tenido, pero no que nos hayan descalificado. Si los argentinos hubiesen colaborado, la historia sería distinta tanto para ellos como para nosotros, porque ellos pensaron que retirándose nos iban a ganar, y no fue así. A ellos los dieron como perdedores.

¿Por todo esto decidió alejarse?

La verdad después de esto no quise meterme más en el tenis. Me llamaron para pedirme que siguiera en el curso de los años hasta ahora, pero ya tengo mis años y no quiero más, ya puse mi grano de arena. Cuando salí elegido estuve tres años, y, fuera de esto, que fue tremendo, hicimos cosas importantes en su momento.