La bicentenaria plaza de toros de Lima se convierte en albergue por coronavirus

"Hay que darles la mejor calidad para que podamos tener a gente que no esté expuesta a una situación de infección y que tampoco sean focos de infección hacia terceros", dijo el alcalde de Lima, Jorge Muñoz, al justificar la medida. 

Lima convirtió a la bicentenaria plaza de toros de Acho, de las más antiguas del mundo, en un albergue de indigentes para protegerlos del nuevo coronavirus, pese a la protesta del gremio taurino.

“Hay que darles la mejor calidad para que podamos tener a gente que no esté expuesta a una situación de infección y que tampoco sean focos de infección hacia terceros”, dijo el alcalde de Lima, Jorge Muñoz, al justificar la medida.

“La idea es que funcione bien y el día martes estaremos recibiendo a las primeras personas para darles el cuidado del caso”, aseguró el alcalde.

El albergue, según las autoridades capitalinas, acogerá al inicio a una treintena de indigentes hasta ir sumando progresivamente a 150.

Todos recibirán alimentación, servicios de salud y seguridad.

La plaza de Acho, fundada en 1766 durante el virreinato español, se llamará durante este período excepcional “La Casa de Todos”, anunció el municipio.

Situada en el populoso distrito de Rímac, próximo al centro histórico de la capital, la plaza funcionará como albergue hasta el 12 de abril durante el período de vigencia del toque de queda en Lima, que rige entre las 18h00 (23h00 GMT)y las 05h00 (10h00 GMT.)

La municipalidad acondicionó la arena en días previos, fumigando y colocando una superficie protectora, antes de ubicar las camas. Una tela gigantesca la asemeja a una gran carpa, al aire libre en medio de la plaza.

La Asociación Cultural Taurina del Perú rechazó la medida, alegando que el coso taurino es “patrimonio cultural” y las condiciones sanitarias del lugar no son adecuadas.

Los taurinos denunciaron al alcalde Muñoz ante el Ministerio de Cultura por convertir el lugar en “un albergue para personas vulnerables”, argumentando que existen otros sitios mejor equipados.

“La plaza de Acho es un lugar que por su uso -principalmente en el ruedo y alrededores- tiene muchas bacterias que va a afectar la salud de las personas que se instalen para vivir en ella”, señaló en un comunicado difundido en Twitter.

Ante la pandemia, Perú decretó estado de emergencia sanitario y confinó a la población desde el 16 de marzo. También cerró fronteras, suspendió clases y prohibió los comercios, salvo los esenciales como de alimentos, farmacias y bancos.

La plaza de Acho, la más antigua de América, se salvó recientemente de una cruzada de los antitaurinos.

El 25 de febrero, el Tribunal Constitucional dictaminó que las corridas de toros y peleas de gallos seguirán existiendo amparadas por ley en Perú, al desestimar un recurso de activistas animalistas que buscaban prohibirlas.

Las corridas de toros y peleas de gallos, que culminan con la muerte de los animales, llegaron a Perú con los conquistadores españoles en el siglo XVI y hasta ahora son muy populares.