Los clubes de fútbol brasileños apuestan por el baloncesto

Los clubes brasileños de fútbol buscan aumentar sus dominios apostando por el baloncesto, un deporte que trata de integrar a estas poderosas instituciones nacionales sin perder su fuerte atractivo local.

Los clubes brasileños de fútbol buscan aumentar sus dominios apostando por el baloncesto, un deporte que trata de integrar a estas poderosas instituciones nacionales sin perder su fuerte atractivo local.

En la temporada 2015-2016, sólo Flamengo participaba en el Nuevo Baloncesto Brasil (NBB), la primera división del básquet nacional. En la 12ª edición actual, ya son cuatro clubes identificados con el fútbol -Flamengo, Botafogo, Corinthians y Sao Paulo- que integran esta liga de 16 equipos.

Y hubieran podido ser cinco, si Vasco da Gama, que participó en la temporada pasada, no hubiera desistido de repetir la experiencia por problemas económicos.

Palmeiras también se retiró, tras haber participado en tres ediciones, de 2012 a 2015.

El baloncesto intenta competir con el voleibol por el segundo lugar en popularidad en Brasil, muy lejos del fútbol, el deporte nacional por excelencia.

A diferencia del fútbol, Brasil no es una gran potencia mundial en el baloncesto, alcanzando apenas el 13 lugar en el último mundial que se disputó en China en septiembre pasado.

Desafíos para el baloncesto local

El NBB busca un equilibrio entre la irrupción de estos clubes identificados principalmente con el fútbol, de dimensión nacional, y otros más pequeños identificados únicamente con el baloncesto.

“Equipos con esta identificación [nacional] tienen un gran atractivo, pero los equipos tradicionales de baloncesto también lo tienen y de la misma forma dan una fuerte identidad al torneo”, dijo a la AFP el superintendente de la Liga Nacional de Baloncesto de Brasil, Sérgio Domenici.

“Muchas veces un equipo regional no da en su estado un retorno mayor que estos equipos, y así conseguimos un mix bastante equilibrado”, añadió.

El Flamengo, el equipo de fútbol con más aficionados de Brasil, es el vigente campeón. El equipo carioca es también el gran dominador del NBB, con seis de los once campeonatos disputados hasta ahora en su haber.

La NBB aseguró que ya rechazó la entrada de otros clubes de fútbol y que en los admitidos el baloncesto no es una nueva actividad.

“Todos los equipos que tienen el fútbol como principal categoría y disputan el NBB tienen una larga tradición en el baloncesto. Mantienen sus categorías de base activas desde hace décadas, tienen una directiva constituida de la modalidad y ya disputaron el Campeonato Brasileño en otras épocas. No han caído en paracaídas” en el torneo, recalcó Domenici.

Como ejemplo, puso a Corinthians y Sao Paulo, los dos últimos admitidos.

“El Corinthians tiene su pabellón en homenaje a un gran ídolo del baloncesto, Wlamir Marques. El Sao Paulo, que disputa el campeonato paulista en todas las categorías de edad, fue campeón en una de ellas este año”.

“No creemos en proyectos sin consistencia, sin tradición”, insistió el dirigente.

Para los clubes, la decisión de dar el salto al baloncesto es arriesgada.

“En el comienzo siempre hay un miedo, pero esto es natural por tratarse de un club que respira fútbol”, explicó el director social del Sao Paulo, Carlos Belmonte, al comentar los elementos que llevaron a esa institución a sumarse al NBB.

“El Sao Paulo es muy grande como para tener solamente fútbol masculino, que obviamente es y siempre será la razón de nuestra existencia. Pero hay espacio para otras modalidades, como el baloncesto o el voleibol”, agregó, en comentarios al diario Folha de S.Paulo.

Diversificación regional

Actualmente, nueve de los 16 los equipos que disputan el NBB se encuentran en el estado de Sao Paulo.

Para Domenici, “este fenómeno se repite en todas las categorías del deporte brasileño, al final, es donde se encuentra el grueso de la partida publicitaria de Brasil”.

Pero esa realidad no le satisface y quiere expandir el campeonato fuera de la región sudeste en la que se encuentran Sao Paulo y Rio de Janeiro.

“No podemos pensar en un campeonato brasileño” limitado regionalmente, aseveró.

“Hoy tenemos la Liga de Desarrollo, donde intentamos ampliar la participación de equipos de otros lugares y estimular, de esta forma, la creación de un equipo profesional que pueda jugar la NBB”, señala.

“Además, realizamos desde hace ocho años la Liga Oro, una segunda división del NBB, con este mismo propósito. Estas son acciones que han generado resultados, pero que lamentablemente no tienen un retorno tan inmediato”, concluyó.