Absuelven a excomisario de policía juzgado por la tragedia de Hillsborough

El drama, el peor de la historia en el deporte británico, ocurrió durante el partido de semifinales de la Copa de Inglaterra que enfrentó a los Reds de Liverpool con el Nottingham Forest, el 15 de abril de 1989.

Un jurado británico absolvió de los cargos de homicidio involuntario al excomisario de policía David Duckenfield, responsable del dispositivo de seguridad el día de la tragedia en que murieron 96 aficionados del Liverpool en el estadio de Hillsborough en 1989.

El drama, el peor de la historia en el deporte británico, ocurrió durante el partido de semifinales de la Copa de Inglaterra que enfrentó a los Reds de Liverpool con el Nottingham Forest, el 15 de abril de aquel año.

Cuando los hinchas del Liverpool se agolpaban en los torniquetes de entrada porque se acercaba el inicio del encuentro, la seguridad del estadio abrió una puerta que conducía a una parte reservada para aliviar la presión. Pero los hinchas llegaron a una tribuna que ya estaba repleta de gente.

Entonces se desencadenó una avalancha que provocó la muerte de 94 personas, aplastadas contra la reja que separaba el campo de las gradas. Más tarde fallecieron otras dos personas.

La investigación determinó que se habían producido graves casos de negligencia por la policía y los servicios de ambulancias.

Sin embargo, un jurado de Preston, en el noroeste de Inglaterra, encontró al excomisario, de 75 años, no culpable de homicidio involuntario por negligencia grave.

Para la acusación, Duckenfield tenía una “responsabilidad personal” en el drama. Por el contrario, su abogado había defendido que el responsable policial hizo “todo lo que se esperaba de él”.

Antes de que el jurado se reuniese a deliberar, el juez llamó a sus miembros a “dejar de lado las emociones y la simpatía por las familias de las víctimas o por el señor Duckenfield” aunque “la muerte de 96 espectadores, muchos de ellos muy jóvenes, es, por supuesto, una profunda tragedia humana que evoca una gran angustia y rabia y que, para muchos, el tiempo no ha borrado”.

Ya en abril, otro jurado de Preston había fracaso en su intento de alcanzar un veredicto sobre Duckenfield al término de diez semanas de juicio.

Un juez decidió en junio que el acusado volviese a ser juzgado en el mismo tribunal.

El oficial de seguridad del estadio, Graham Mackrell, de 69 años, fue sólo condenado en su momento a pagar una multa de 6.500 libras (8.400 dólares, 7.500 euros), lo que provocó la indignación de los familiares de las víctimas.