Condenan a Blanco y Negro por lesiones con fuegos artificiales en partido

La Corte de Apelaciones de Santiago acogió una demanda por Ley del Consumidor en contra de la concesionaria Blanco y Negro por una espectadora que resultó herida por fuegos artificiales en un partido de Colo Colo en mayo de 2017.

La Corte de Apelaciones de Santiago acogió una demanda por Ley del Consumidor en contra de la concesionaria Blanco y Negro por una espectadora que resultó herida por fuegos artificiales en un partido de Colo Colo en mayo de 2017.

En fallo unánime, la Quinta Sala del tribunal de alzada integrada por los ministros Omar Astudillo, Jenny Book y el abogado (i) Jaime Guerrero- confirmó la sentencia que acogió una demanda por responsabilidad por falta de condiciones de seguridad y condenó a la concesionaria a pagar una indemnización total de $1.706.841.

La resolución descarta el argumento de la demandada en cuanto a que la víctima, teniendo un boleto para el sector “Lautaro”, se ubicó cerca de la Garra Blanca.

En ese sentido, señala que “la compra de una entrada para una aposentaduría en particular sólo está asociada a la mayor o menor visibilidad del cotejo deportivo, pero no significa que otorgue una suerte de un mejor o peor derecho a la seguridad personal”.

“Aceptar la tesis de la demandada implicaría aceptar también que existen ciertos sectores del estadio en que se garantiza la seguridad y otros, particularmente donde se ubica la denominada ‘garra blanca’, en que el organizador del espectáculo no está en condiciones de ofrecer garantías al espectador. Pretender eso implica normalizar lo que es de suyo anormal e importa trasladar el riego y el deber de seguridad de ese organizador al consumidor”, añade.

“En suma, al cambiarse de una localidad a otra la demandante infringió el contrato que celebrara, pero esa infracción no comporta un ilícito que implique una culpa suya que hubiera coadyuvado a la ocurrencia del suceso. Por ende, no existió exposición imprudente de su parte ni incurrió en una conducta que legitime reducir el resarcimiento del daño que sufriera”, agrega.

Por último, el fallo concluye que la concesionaria debe cancelar a la demandante la suma de $706.841 por daño emergente $1.000.000 a título de daño moral. También se condena a la demandada al pago de las costas del recurso.