La nueva Champions podría provocar un desinterés por los partidos internacionales

La nueva Champions, que podría adoptar un formato de una liga casi cerrada, debería ponerse en marcha a partir de 2024 y eso necesitará de una obligada revisión del calendario internacional, un enorme rompecabezas que debe integrar a la vez las competiciones nacionales y continentales de clubes con las ventanas de los partidos de selecciones.

Una eventual reforma de la Liga de Campeones obligaría a cambiar por completo el calendario internacional y podría tener graves consecuencias para las selecciones, a la vez que provocaría una disminución del atractivo de los partidos internacionales, un aspecto que preocupa a algunos difusores televisivos.

La nueva Champions, que podría adoptar un formato de una liga casi cerrada, debería ponerse en marcha a partir de 2024 y eso necesitará de una obligada revisión del calendario internacional, un enorme rompecabezas que debe integrar a la vez las competiciones nacionales y continentales de clubes con las ventanas de los partidos de selecciones.

El proyecto de reforma de la Liga de Campeones presentada por la UEFA, con un modelo de una fase inicial de cuatro grupos de ocho equipos cada uno, multiplicaría el número de encuentros, lo que supondría a su vez menos fechas para los encuentros de las selecciones nacionales.

Según fuentes concordantes, la UEFA, que habría ya presentado su proyecto a la FIFA, propone rebajar de cinco a tres el número de ventanas anuales reservadas a encuentros entre selecciones.

Dos de ellas serían en marzo y en octubre, de una duración de dos semanas y media cada una, incluyendo dos fines de semana, con cuatro partidos programados en cada una de estas ventanas.

La tercera se celebraría en junio, mes en el que tradicionalmente se disputan los grandes campeonatos internacionales.

Pérdida de visibilidad de las selecciones

Con esta concentración, los partidos internacionales “serían menos atractivos para las televisiones, con menos audiencias”, admitió un actor del fútbol europeo.

Igualmente sería más complicado llenar los estadios y “frente a una falta de visibilidad de los equipos nacionales el resto del año, los patrocinadores podrían revisar a la baja sus contratos”, añade otra fuente.

Desde un punto de vista deportivo, con menos ventanas internacionales, “los seleccionadores tendrán menos oportunidades de probar a nuevos jugadores” y será “difícil mantener la concentración de los jugadores durante estas dos semanas y media”.

Único organismo competente para reformar este calendario, la FIFA, interrogada por la AFP, “no desea hacer comentarios por ahora”. En este tema tan sensible, la UEFA tampoco ha querido pronunciarse y tampoco lo han hecho TF1 y M6, los dos canales de televisión franceses que ofrecen los partidos de los campeones del mundo.

“Se hacen las cosas al revés”

“El impacto para las televisiones será claramente negativo“, asegura un especialista de los derechos televisivos, que prefiere guardar el anonimato. “Se hacen las cosas al revés porque se tiene la impresión de que este proyecto de reforma de la Champions se hace por el interés de una quincena de grandes clubes europeos, en detrimento de todo el resto del fútbol, especialmente del fútbol de selecciones y, por lo tanto, de las federaciones. Y la primera misión de la UEFA es proteger a sus federaciones miembro”.

La reforma ha sido preparada por los grandes clubes europeos agrupados en la Asociación Europea de Clubes (ECA) y aceptada por la UEFA, que garantiza más ingresos a un grupo cerrado de grandes clubes europeos, que se garantizan jugar cada año la Champions. Las ligas europeas se oponen al proyecto, que consideran perjudicial para los clubes pequeños y los campeonatos nacionales.

LaLiga española, incluso, ha amenazado con llevar el proyecto a los tribunales. En Francia, la Federación y la Liga quieren presentar una “propuesta alternativa” en los próximos días.

La Asociación Europea de Ligas Profesionales (European Leagues) y el Foro Mundial de Ligas (WLF), que representa a una cuarentena de ligas profesionales de todo el mundo, también se oponen al proyecto y la semana pasada hicieron público un comunicado reclamando “estudiar con la mayor atención” el calendario internacional y que daría a conocer sus propuestas “directamente a la FIFA”.

Según una fuente cercana al caso, la FIFA deber ser ahora quien se pronuncie, primero sobre el futuro calendario, en el que debe incluirse también fechas a partir de junio de 2021 para el nuevo mundial de clubes, con 24 equipos, que Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional, proyecta organizar cada cuatro años a partir de 2021.

Las negociaciones se antojan complicadas y duras, sobre todo en el seno de la comisión de asociados de la FIFA (‘stakeholders committee’), cuya próxima reunión está programada para el mes de septiembre en Zúrich.