La política divide al tridente del tenis mundial

Fuera de la pista, existe una divergencia en sus opiniones, como ejemplifica la elección del nuevo presidente de la ATP.

El español Rafael Nadal, el suizo Roger Federer y el serbio Novak Djokovic dominan el tenis mundial prácticamente sin oposición y están en disposición de reivindicar una autoridad moral en su deporte. Pero, fuera de la pista, existe una divergencia en sus opiniones, como ejemplifica la elección del nuevo presidente de la ATP.

Tras haber ganado los últimos tres torneos del Gran Slam -Wimbledon y los Abiertos de Estados Unidos y Australia-, Djokovic vuelve a ser el líder absoluto sobre la pista.

El serbio, eliminado el martes en tercera ronda del Masters 1000 de Indian Wells, es también el “jefe” fuera de ellas como presidente del poderoso consejo de jugadores.

Y ‘Nole’ logró otra victoria antes del comienzo del torneo en el desierto californiano tras la decisión de no renovar el contrato del británico Chris Kermode, presidente de la ATP desde 2014.

Djokovic, con 15 títulos de Gran Slam en su palmarés y 128 millones de dólares en ganancias, se defendió de los que le acusaban de haber dirigido la operación de terminar con la vinculación de Kermode, un popular exjugador de 54 años y cuyo mandato culmina a fin de 2019.

“Debo adoptar la perspectiva de todos los componentes de la ATP: los jugadores, los torneos, los dirigentes, los representantes de los jugadores y de los torneos… todos formamos parte de la misma institución”, insistió recientemente.

Aumento de las dotaciones

De hecho, la decisión de no renovar el contrato de Kermode se tomó durante una votación del consejo de administración de la ATP, donde se encuentran tres representantes de los jugadores -pero no Djokovic-, tres representantes de los organizadores de torneos y el propio presidente.

Pero el serbio nunca ocultó en los últimos meses que no consideraba a Kermode como el hombre adecuado para dirigir el circuito masculino ni, sobre todo, para aumentar las dotaciones económicas de los torneos.

Sin embargo, Nadal y Federer no se tomaron nada bien que eso se tramara sin contar con ellos.

“Los que dirigen el consejo (de jugadores) no han hecho un buen trabajo ya que, como nos representan, deberían habernos pedido nuestra opinión. No para las pequeñas decisiones, sino para las importantes como esta”, dijo el español en Indian Wells.

“Siempre llevo mi celular conmigo y no he recibido el más mínimo mensaje sobre esto”, lamentó el rey de la tierra batida, 11 veces campeón en Roland Garros.

Federer, por su parte, fue incluso más allá.

“Todo va bien en el tenis salvo cuando hablamos de política y entonces nos decimos ‘Dios mío, pero qué está pasando'”, valoró el suizo, ganador de 100 torneos de la ATP, entre ellos 20 del Gran Slam.

“En la misma línea”

Federer desveló también que Nadal se acercó a él recientemente para discutir el futuro de su deporte y que ambos están “en la misma línea”.

El suizo, dolido por no haber sido consultado por Djokovic, advirtió que quería regresar a “un rol activo” dentro del funcionamiento de la ATP después de haber sido el presidente del consejo de jugadores de 2008 a 2014.

Las elecciones para la renovación del consejo, compuesto en total por 10 miembros, están previstas para julio de 2020 y la batalla podría ser mayor que la que presentan sobre las pistas.

Los representantes de los jugadores intentaron en la noche del martes hacer las paces con Nadal, Federer y otros deportistas descontentos.

Además, publicaron un comunicado en el que explicaban haber consultado a todos los jugadores y que “su decisión no se había tomado para defender a una o dos personas ni tampoco a favor de un proyecto particular”.

“Pensamos que un nuevo líder va a permitirnos reforzar nuestros puntos fuertes, desarrollarnos y hacer frente a los nuevos desafíos que se nos presentan”.

“Pero nos congratulamos porque varios íconos del tenis quieren volver a las discusiones políticas y nos ayuden en la próxima fase de nuestro crecimiento”, concluyó el texto.