Gran noche para los chilenos: La UC ganó sobre el final a R. Central y Palestino rescató empate ante River

Los cruzados sumaron sus primeros tres puntos en la Copa Libertadores, mientras que los árabes lograron rescatar un punto en el Estadio Monumental de Buenos Aires.

Si la semana pasada todo era amargura para Universidad Católica, después de debutar en la fase grupal de la Copa Libertadores con una estrepitosa goleada por 4-1 frente a Libertad de Paraguay en Asunción, ahora todo es felicidad y respiro para los cruzados. El campeón del fútbol chileno derrotó este miércoles por un increíble y agónico 2-1 a Rosario Central en San Carlos de Apoquindo para recuperar terreno en el durísimo Grupo H.

A diferencia del cotejo ante los guaraníes, esta vez los precordilleranos no entraron dormidos, pero casi les pasa la cuenta una desconcentración sobre el final, aunque lograron superar con los dientes apretados y un penal a último minuto a un elenco “canalla” que sigue sin ver la luz (no gana un partido desde el 27 de noviembre del año pasado). 

El duelo comenzó algo trabado y a los 8′ ingresó al campo un viejo conocido de los estudiantiles: el lateral criollo Alfonso Parot, formado en los de la franja y que reemplazó a un lesionado Óscar Cabezas.

Ya a los 9′ los dueños de casa avisaron con un cabezazo del cuestionado Sebastián Sáez, pero que el portero Ledesma alcanzó a desviar.

Sin embargo, a los 28′ llegó el desnivel para el conjunto adiestrado por Gustavo Quinteros con un fulminante contragolpe. Edson Puch, quien ya se erige como una de las grandes figuras del club, recibió un pelotazo largo y definió con frialdad ante el meta para desatar la algarabía. 

En el complemento, los universitarios dominaron las acciones, pero no lograron abrochar el resultado con un segundo gol. De hecho, a los 62′ lo tuvieron con un zapatazo de César Fuentes donde el esférico se fue apenas elevado tras desviarse en un zaguero.

Y eso casi lo terminan pagando caro los cruzados, porque en el segundo minuto de descuento los trasandinos igualaron con una contra letal que finalizó Duvan Vergara. Sin embargo, en el último suspiro, un penal en contra de José Pedro Fuenzalida salvó a los locales al ser convertido por Luciano Aued. 

Al final, Universidad Católica sufrió hasta el final para sacar la tarea adelante y sumar sus primeros tres puntos en la Libertadores y pasó de ser colista al segundo lugar, por detrás del líder Libertad, que tiene 6 en una zona H que completan Gremio y Rosario Central con 1. Además, los precordilleranos llegarán con una importante inyección anímica al clásico de este domingo frente a Colo Colo, a las 12:00 horas en el Estadio Monumental, por el Campeonato Nacional.

Palestino brilló sin público en Buenos Aires

Palestino viajó a Argentina para enfrentar a una bestia. River Plate, último campeón de Copa Libertadores y mejor equipo del mundo según el Club World Ranking, lo esperaba.

Con planteles que mezclan barrio y talento, más un técnico con sangre copera, los millonarios han dominado con mazo de hierro el fútbol sudamericano en el último lustro. Frente a un rival de ese tonelaje, los de Ivo Basay dieron cara. En un estadio vacío por el castigo de la final, rescataron un histórico empate a cero por el torneo más importante del continente. 

Tras un buen inicio del elenco árabe, la Banda Sangre lo fue orillando. Juan Fernando Quinteros se movía en la mitad de la cancha como un ministro del tiempo. Todo se detiene cuando el colombiano agarra la pelota. A los 12’ hizo volar al “Nacho” González con un tiro libre que iba pegado al poste derecho.

Los tetracolores, conscientes de los riesgos, se defendían sin fisuras y no renunciaban a atacar. Lucas Passerini, un camión, aguantaba de espaldas todo lo que le llegaba y Luis Jiménez aguijoneaba a los volantes centrales de River con su movilidad. A los 22’, el “Mago” sacó un disparo cruzado al que Franco Armani le alcanzó a poner la mano para desviar al córner.

Parecía que el dueño de casa inclinaba la balanza en el último cuarto de hora de la primera mitad. No por juego, sino que por arrestos individuales. Ignacio Fernández, luego de una gran jugada entre Quinteros y Rafael Santos Borré, falló dentro del área con mucho arco a disposición a los 32’. Siete minutos después, Lucas Pratto pifió increíblemente.

El guión no se alteró a la vuelta de camarines. El Millonario mandaba y se encomendaba a la fineza de Quintero para perforar el bloque amurallado de los baisanos. Sin embargo, la escuadra de La Cisterna tenía dos rocas en el fondo: Alejandro González y Luis Mago. Los centrales se mostraban infranqueables por aire y por tierra, atentos en la cobertura y a la hora de evitar los giros. Salvo un tibio remate de Santos Borré, la visita no pasó sustos en los primeros minutos y respondió con una contra fulminante. Brayan Véjar recibió solo en el área, pero perdió el duelo de espadas con el golero de la selección argentina en el 56′.

Los chilenos se movían con aplomo en unas de las catedrales del continente. Apenas sufrían. Sin embargo, el campeón reinante sacó a relucir sus galones y dio un pase al frente. Marcelo Gallardo leyó bien el encuentro y sacó a Leonardo Ponzio para poner a Ignacio Scocco. Con tres en el fondo, los bonaerenses salían con más soltura del fondo y lanzaban a sus laterales. González estuvo enorme para sacarle dos remates a Fernández y la suerte lo salvó cuando Martínez Quarta cazó un rebote a la salida de un córner. Pero el Tino-Tino no se rendía. Jiménez casi clava un gol olímpico en el 78’. 

Presionado por el correr del reloj, el cuadro trasandino intensificó su asedio, buscando más verticalidad en los últimos metros. El elenco de colonia apretó a sus líneas, quedaba poco para extraer oro de la capital argentina. Y resistió sin pasar grandes zozobras.

En nueve partidos frente a River Plate como visita, solo dos equipos chilenos habían logrado un empate. El resto eran puras derrotas. Palestino dio un golpe de autoridad y dejó atrás la amarga derrota frente a Internacional de Porto Alegre. Es tercero en su grupo y ahora van por Alianza de Lima. Los árabes, una vez más, demostraron que tienen los colmillos afilados.