La U de Kudelka volvió a tropezar y se aleja de los puestos de avanzada

Los azules abrieron el marcador con anotación de Matías Rodríguez, pero el colombiano Yulián Mejía y el paraguayo Mauro Caballero dieron vuelta el partido.

Tras vencer a Huachipato, la Universidad de Chile respiró hondo y sonrió después de mucho tiempo. Su inicio de año estaba siendo de espanto. Había esperanzas de que la victoria fuese el impulso definitivo para el equipo de Frank Kudelka. Pero la alegría y la ilusión se esfumaron rápido. Si bien los laicos fueron superiores a Unión Española, se enredaron y perdieron 1-2 en el Estadio Nacional, por la cuarta fecha del campeonato local.

La U se apropió del balón y de las intenciones desde el inicio. Jimmy Martínez era el eje en la mitad de cancha y Gabriel Torres se mostraba para exprimir su gambeta en carrera. Los de Santa Laura, en cambio, estaban atornillados cerca de su arco. A los 8’ el panameño perdió un duelo con Diego Sánchez y a los 24’ a Martínez le faltó pólvora para fusilar al “Mono” en el área hispana.

Pero poco a poco la escuadra estudiantil se fue embotellando. Sus ataques morían por el centro y no activaba a sus externos para romper por fuera. Y el cuadro de colonia empezaba a aguijonear a la contra. Felipe Seymour desvió por poco y a Mauro Caballero le alcanzaron a bloquear su remate. Al elenco azul ya se le estaban trenzando los nervios y más aún después de una monumental atajada de Johnny Herrera que impidió el gol forastero a los 34’.

Cuando parecía que la angustia iba a devorar a los universitarios, apareció Matías Rodríguez. El lateral derecho recibió en la esquina del área, amagó y la clavó en el ángulo con un zurdazo de otro partido a los 36’. El gol fue un gancho a la quijada para los de Fernando Díaz.

El cuadro laico siguió mandando a la vuelta de camarines, con Martínez y Pablo Parra como banderas. El ex Cobreloa probó los guantes de Sánchez con un duro latigazo a los 55’. El dominio de la U era absoluto, pero no cerraba el partido y un globito de Sebastián Varas, que sacó Diego Carrasco en la línea, le recordó que el partido todavía estaba vivo.

El local se nubló y perdió el rumbo. La Unión, apurada por el marcador, poco a poco fue saliendo de su estado depresivo. La pelota le duraba más y liberara a más hombres para irse al ataque. Sin hacer mucho, tenía a su rival con el corazón en la mano. A los 71’ cayó el empate. El colombiano Yulián Mejía dejó a su marcador en el camino con un toque de distinción y sacó un misil teledirigido desde 30 metros que dejó sin ninguna opción a Herrera.

Sin luces y con mucha desesperación, la escuadra de Kudelka se fue a buscar el triunfo. Torres y Sebastián Ubilla palidecían. Los ingresos de Nicolás Oroz y Ángelo Henríquez tampoco alteraron el trámite del partido. Todo dependía de un arrebato de Parra. El extremo nuevamente hizo lucirse a Sánchez a los 85’.

En ese constante ir e ir, los azules dejaban enormes espacios para la contra y lo terminaron pagando. A los 87′, un zurdazo de Caballero se le coló entre las piernas al golero de la selección chilena y le dio la tercera victoria al hilo a los de Plaza Chacabuco. ¿Mucho premio? Quizá.

Con este resultado, la Universidad de Chile quedó con cuatro puntos. Los cañones vuelvan a apuntar a Kudelka.