Se teme lo peor: Desapareció avión en que viajaba futbolista argentino

La avioneta privada en que viajaba Emiliano Sala desapareció el lunes por la noche sobre el Canal de la Mancha, generando gran preocupación en el mundo del fútbol.

El traspaso de Emiliano Sala del Nantes al Cardiff se ha convertido en un drama: Una avioneta privada en la que viajaba el futbolista argentino desapareció el lunes por la noche sobre el Canal de la Mancha, informaron este martes fuentes policiales francesas.

El delantero revelación en 2018 viajaba a la ciudad galesa a bordo de una avioneta de la que se perdió el rastro a unos 20 kilómetros al norte de la isla inglesa de Guernesey.

Fuentes policiales francesas confirmaron que Emiliano Sala estaba a bordo del aparato junto con otro pasajero y el piloto. Horas más tarde la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) confirmó la presencia del jugador.

La alerta la dio a las 20h20 GMT el lunes por la noche el control aéreo de Jersey, señalando que un pequeño aparato privado monomotor Pier PA-46 Malibú había desaparecido de su radar.

Según los controladores aéreos, el avión, que volaba en un primer momento a 5.000 pies, habría solicitado descender a 2.300 pies, cuando se perdió su pista.

La búsqueda en mar y aire que comenzó el lunes por la noche se interrumpió horas más tarde debido al viento creciente, una marea demasiado agitada y la mala visibilidad. No se encontró ninguna pista del aparato.

Se retomó el rastreo del avión este martes a las 08h00 GMT, bajo la dirección de los guardacostas de Guernesey, con medios británicos y franceses: dos aviones, dos helicópteros y un barco de salvamento. Pero ninguna pista del avión se había encontrado a mitad de la jornada.

“La visibilidad se deteriora. Las autoridades británicas han llamado a todos los terrenos de aviación del sur de Inglaterra para saber si el avión había aterrizado. No hay ninguna confirmación. Se tomará una decisión al atardecer sobre la búsqueda nocturna“, señaló la policía de Guernesey.

El delantero de 28 años, autor de 12 goles con el Nantes en la primera mitad de la temporada, había sido traspasado por una suma récord para el Cardiff de 17 millones de euros.

“Estamos muy preocupados por las últimas noticias, por Emiliano Sala. Esperamos una confirmación antes de poder decir nada más”, señaló el presidente del Cardiff Mehmet Dalman.

Su fichaje tenía como objetivo salvar a su nuevo equipo, actual 18º y en posición de descenso.

El lunes Sala acudió al centro de entrenamiento del Nantes, que este martes aplazó su partido de Copa del miércoles debido a la desaparición, para recuperar sus últimos objetos personales. La cuenta de la red social Twitter del club publicó una foto del delantero rodeado de sus antiguos compañeros.

“Es desesperante, no se puede creer. No sé nada. Nadie me llamó (de los clubes), me enteré por los medios. Yo hablé el domingo con él”, señalo el padre del jugador a medios argentinos.

Sala se formó en el Burdeos, al que llegó como adolescente a través del Proyecto Crecer, la escuela de fútbol creada por el club francés en la provincia de Córdoba, Argentina.

Cedido a diferentes clubes (Orléans, Niort y Caen), encadenó goles pero no llegó a imponerse en su club propietario, que lo traspasó en 2016 al Nantes por un millón de euros.

En Haillan, el centro de entrenamiento del Burdeos, había este martes un sentimiento de tristeza. El medio argentino Valentin Vada, al que Sala consideraba como un hermano pequeño, escribió en Twitter: “¡Vamos mi hermano! ¡Reaparece por favor!”.

Con los Canarios ofreció su mejor versión, sobre todo esta temporada, en la que mostró gran efectividad, atrayendo a clubes de mayor potencial.

En el Cardiff el espigado jugador, 1,87 metros, había fichado por tres temporadas y media.

“Estoy muy contento de estar aquí, es un gran placer, para mí es especial (ser el fichaje más caro del club). He venido para ayudar a mis compañeros y al club”, señaló tras firmar el sábado.

El fútbol inglés ya vivió un duelo esta temporada por otra catástrofe aérea: el accidente del helicóptero que transportaba al presidente del Leicester, Vichai Srivaddhanaprabha, el 27 de octubre. Falleció junto a otras cuatro personas.