Federer, Nadal y Djokovic: Una dinastía sin fin en la edad dorada del tenis

Los ya legendarios tenistas han seguido comandando la disciplina un año más.

Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic dominaron los cuatro Grand Slams de 2018 y se sucedieron en el número 1 mundial, extendiendo su dinastía en la edad de oro del tenis, en un curso en el que terminaron asomando los jóvenes Karen Kachanov y especialmente Alexander Zverev.

A principios de noviembre Khachanov, de 22 años, conquistó París-Bercy superando con autoridad a un Djokovic que en la víspera había derrotado a Federer en un partido memorable.

Tomó el testigo de manera brillante Zverev, de 21, que cerró el curso convirtiéndose en ‘maestro’ al ganar el Masters en Londres con un fin de semana para enmarcar que incluyó triunfo en semifinales ante Federer y en la final ante Djokovic.

Antes de este soplo de juventud al final de año, el dominio de las tres leyendas que suman 51 Grand Slam (20 Federer, 17 Nadal y 14 Djokovic) y ocupan las tres primeras plazas en la clasificación histórica de ‘grandes’ -Djokovic igualado a Sampras.

Tras un 2017 en el que Federer y Nadal se repartieron el tesoro -dos Grand Slam cada uno-, 2018 parecía otra vez un coto cerrado de la mágica pareja.

Federer renovó su título en Australia, en un torneo en el que Nadal se vio obligado a retirarse en cuartos ante Marin Cilic por una lesión en la pierna derecha.

El español alternó grandes momentos con inoportunas dolencias durante toda la temporada. No falló en su cita con su superficie favorita y reinó en la gira de polvo de ladrillo, coronada con su 11º Roland Garros, un hito en la historia del tenis.

Renacimiento en Wimbledon

Número 1 mundial durante la mayor parte de la temporada, en la que Federer ocupó el trono algunas semanas, convirtiéndose en el tenista de más edad en lograrlo con 36 años y seis meses, Nadal parecía lanzado en Wimbledon.

Entonces ocurrió lo inesperado. Djokovic, en declive desde 2016, penaba por el circuito tras ser operado del codo en febrero, pero llegó el grande inglés y de repente recuperó su mejor versión.

Junto a Nadal dejó una semifinal inolvidable, jugada bajo techo en dos días, y accedió a la final, en la que regresó al primer plano a lo grande aplastando al sudafricano Kevin Anderson.

El serbio, que después de varios experimentos fallidos regresó con el técnico que construyó su éxito, Marian Vajda, había recuperado el hambre y no dejó pasar el tren.

Se convirtió en el rey de la segunda parte de la temporada, encadenando un triunfo en el US Open, en el que Nadal defendía título y en el que tuvo que retirarse en semifinales ante Juan Martín Del Potro por una lesión en la rodilla. Luego Djokovic concluyó el trabajo levantando un nuevo título ante el argentino.

‘Djoko’ voló hasta contabilizar desde julio a noviembre 35 victorias y solo tres derrotas, lo que le llevó a reconquistar el número 1 mundial, por primera vez desde 2016.

La guerra de los torneos de selecciones

Del Potro finalizó el año como quinto, tras un curso de gran nivel en el que llegó a ser tercero, manchado por su fractura de rótula en la pierna derecha, sufrida a mediados de octubre en el Masters 1000 de Shanghai. No volvió a competir.

El curso tenístico 2018 también será recordado por la batalla de las competiciones de selecciones. Croacia cerró el palmarés de la ‘vieja’ Davis a finales de noviembre con un triunfo ante Francia en Lille.

En 2019 la fase final de la mítica competición pasará a disputarse en una semana en Madrid, en noviembre, una iniciativa impulsada por el futbolista del Barcelona Gerard Piqué y que divide a la nobleza del circuito.

Nadal la apoya, al contrario que Federer y Djokovic, que sostienen la competición de naciones de la ATP, en tres ciudades australianas a principios de enero de 2020.

Antes los ‘tres tenores’ tienen razones para seguir escribiendo la historia. Federer está a un título de los 100 en su mítica carrera, a Nadal le separan tres grandes de su rival suizo y Djokovic tiene un número uno que defender.

¿Será por fin la nueva generación, con Zverev como abanderado, capaz de faltar al respeto al trío de leyenda en los Grand Slam? En las canchas, y a cinco sets, estará la respuesta.