El COI aboga por implicación del deporte en la cruzada contra el cambio climático

El COI y las Naciones Unidas lanzaron una iniciativa destinada a reunir los proyectos de las federaciones y de los clubes deportivos con el objetivo de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GES).

El mundo del deporte debe implicarse con la lucha para frenar el cambio climático, y el Comité Olímpico Internacional (COI) tiene intención de mostrar el camino, declaró la instancia durante la 14ª conferencia de la ONU sobre el clima, en Katowice (Polonia).

En el marco de las negociaciones, en las que participan 195 países, el COI y las Naciones Unidas lanzaron una iniciativa destinada a reunir los proyectos de las federaciones y de los clubes deportivos con el objetivo de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GES).

El acuerdo de París, adoptado en 2015, compromete a la comunidad internacional a actuar para contener el aumento de la temperatura terrestre “por debajo” de los dos grados Celsius respecto a la de antes de la Revolución Industrial.

“Combatir el cambio climático es responsabilidad de todos, y el COI se lo toma muy en serio”, declaró el presidente del COI, Thomas Bach.

La empresa cuenta con el apoyo de Alberto II de Mónaco, presidente de la comisión “durabilidad y legado” en el seno del COI.

“Por su dimensión mundial, su atractivo universal y su capacidad de inspirar e influir en millones de personas en todo el mundo, el deporte está especialmente destinado para liderar una acción climática y para animar a la gente a que se une a nosotros“, declaró el Príncipe Alberto.

“Aquí, en Katowice, los países se preparan para concretar sus compromisos en materia de lucha contra el cambio climático, y nosotros estamos dispuestos a utilizar el poder del deporte para apoyar sus esfuerzos”, añadió.

Al igual que otros sectores, el deporte se ve afectado por el cambio climático. El recalentamiento, y la menor caída de nieve afectan a los deportes de invierno, al igual que en verano el aumento de las temperaturas y las condiciones climáticas imprevisibles suponen un desafío para deportistas, espectadores y organizadores de pruebas.

Además del COI, los comités organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y de París 2024 se unieron a la iniciativa.