Palestino en la gloria: Venció a Audax y se consagró campeón de la Copa Chile

El cuadro árabe ratificó su alza futbolística desde la llegada de Ivo Basay, y venció tanto en la final de ida como de vuelta a los itálicos. Además clasificó a la primera fase de la Copa Libertadores 2019.

En un partido áspero, de guapos, con cambios de mando y muchos goles, Palestino conquistó la Copa Chile. El elenco árabe, que había vencido a Audax Italiano por la mínima en la ida, se impuso por 3-2 en el Municipal de La Cisterna y se llevó con el tradicional torneo. Hace cuarenta años que no salía campeón.

La primera mitad transcurrió a ritmo trepidante. El local, merced a un mordaz Agustín Farías, dominaba con autoridad la mitad de la cancha. Una recuperación en campo propio acabó con la pelota en los pies de César Cortés. El ex Universidad de Chile metió un pase que partió como una daga a la defensa floridana y que dejó solo a Matías Campos López para que abriera la cuenta a los 4’.

Tras ese inicio feroz, los itálicos salieron del letargo, adelantaron sus líneas y comenzaron a llegar al arco de Sebastián Pérez. Los árabes aguardaban con la guardia alta, listos para meter una contra veloz y fulminante. Así llegaría el segundo. Luis Jiménez condujo con maestría y abrió a la derecha con Campos López. El ariete sacó un centro que, tras pivoteo de Roberto Gutiérrez, encontró a Cortés, quien con el arco a disposición no falló a los 37’.

Palestino tenía la copa abrochada, sin embargo, en los últimos cinco minutos de la primera mitad la visita renació de las cenizas. Un buen desborde de Osvaldo Bosso por la derecha acabó con Sergio Santos poniendo el descuento a los 42’. Ignacio Jeraldino, a los 45’, cazó un rebote en el área luego de un córner y silenció el reducto de La Cisterna. Audax, al borde del descalabro hace unos instantes, volvía a la pelea.

Empujado por la épica, y con Sergio Santos como estandarte, los dirigidos por Juan José Ribera asfixiaron al elenco tetracolor e inclinaron la cancha en el inicio de la segunda mitad. Pero en el peor momento del dueño de casa, apareció Jiménez, el hijo pródigo que regresó para ponerle fin a su carrera en el club que lo esculpió como futbolista. En una rápida transición, el “Mago” recortó el campo por el centro y a la entrada del área sacó un potente remate que dejó sin ninguna opción a Muñoz.

Los verdes, pese al golpe, siguieron martillando. Santos lo tuvo en dos ocasiones y falló por centímetros. Palestino supo sufrir, con un solvente Pérez y una defensa atenta para despejar las pelotas que no paraban de caer en el área.

Con este triunfo, el elenco de Ivo Basay obtuvo la tercera Copa Chile de su historia. Antes la habían ganado en 1975 y en 1977. Su último título profesional había sido el de Primera División en 1978. La meta ahora es salvarse del descenso, pero ya campeonaron en la Copa y clasificaron a la primera fase de la Copa Libertadores 2019.