Crónica: El declive del fútbol portugués, a pesar de la Eurocopa 2016 y Cristiano Ronaldo

El fútbol lusitano está viviendo una seria crisis de corrupción y poca competitividad a nivel continental.

                                                                             Por Bruno Cravo (AFP)

Vigente campeona europea y con Cristiano Ronaldo en su mejor momento, el fútbol portugués debería disfrutar de su edad de oro. Pero sus principales clubes afrontan una temporada negra, marcada por una serie de casos de corrupción y escándalos de todo tipo.

Antes del ‘Clásico’ Benfica-Oporto el domingo en el campeonato, el fútbol portugués vivió el jueves la eliminación en cuartos de final de la Europa League de su último representante continental, el Sporting Portugal, que cayó ante el Atlético de Madrid (2-0, 0-1).

Hundimiento europeo

Portugal, que en la primavera de 2011 metió a tres equipos en semifinales de la Europa League, ha sufrido un declive en los últimos años.

Esta temporada, el Benfica firmó la peor campaña europea de un club luso en Champions: cero puntos en la fase de grupos. Y el Oporto, clasificado para octavos, fue pisoteado por el Liverpool perdiendo 5-0 en casa.

Desde 2013 y 2014, con dos finales de la Europa League perdidas por el Benfica, los clubes lusos viven un descenso a los infiernos en el coeficiente FIFA. Sólido quinto no hace tanto, ha pasado a la séptima plaza, lejos de Rusia y amenazada por Ucrania.

“Esta temporada es sin duda una de las más difíciles, con una crisis de confianza, muchos conflictos… hace falta un cambio urgente para darle credibilidad a nuestro campeonato”, señala a la AFP Joaquim Evangelista, presidente del sindicato de jugadores portugueses (SJPF).

Corrupción de fondo

Esta temporada no ha existido una semana sin nuevas sospechas de corrupción que afecten a los tres grandes del país (Benfica, Oporto y Sporting).

“Portugal es un país latino, un país de polémicas, pero actualmente vivimos una crisis de valores y un clima de sospechas constante que mata la pasión y vacía los estadios”, señala el comentarista deportivo Luis Freitas Lobo.

A mediados de octubre, el Benfica fue investigado por “el caso de los emails”, sobre la existencia de un sistema de corrupción de árbitros establecido para favorecer a las ‘Águilas’. El escándalo fue revelado por su gran rival del norte, el Oporto.

A finales de enero el presidente del Benfica Luis Filipe Vieira fue inculpado debido a sospechas de tráfico de influencias a un juez en Lisboa.

El Oporto, por su parte, es sospechoso de haber amañado un partido ganado en febrero en la cancha del Estoril (3-1).

“La justicia es ineficaz y falta serenidad en su trabajo“, dice Joaquim Evangelista. “Hace falta coraje y posiciones fuertes para cambiar la tendencia”, añade.

El psicodrama Sporting

Sin problemas judiciales, el Sporting Portugal se sumergió en una crisis sin precedentes después de la derrota 2-0 ante el Atlético en la ida de los cuartos de la Europa League.

Decepcionado, el presidente Bruno de Carvalho criticó públicamente a los jugadores, lo que provocó un motín en el vestuario.

A sangre y fuego durante 48 horas, el Sporting pasó por todas las emociones posibles. En el partido siguiente, el dirigente fue silbado y abucheado, además los aficionados le reprocharon sus errores de comunicación.

Y el Sporting ganó, pero por un gol (1-0), insuficiente para alcanzar las semifinales.

Acoso a los árbitros

Insultos, amenazas físicas, sospechas de parcialidad… Los árbitros portugueses viven bajo una presión permanente, a la imagen del técnico del Oporto Sergio Conceiçao, capaz de hablar de “los payasos del arbitraje” en marzo.

Llevados al límite, los hombres de negro reaccionaron a finales de 2017 con una amenaza de huelga que no llegó a concretarse.

“Todo el fútbol portugués debe estar preocupado por este ambiente. Esto desvaloriza nuestro fútbol, le quita credibilidad a sus actores y provoca una pérdida de calidad”, declaró a la AFP Luciano Gonçalves, presidente de la Asociación de Árbitros (APAF).

A pesar de la utilización del asistente de vídeo (VAR), los debates no han cesado. “Podíamos haber sacado provecho del potencial de esta tecnología si el contexto fuera diferente”, suspira Gonçalves.

Además, ningún árbitro portugués ha sido seleccionado para la Copa del Mundo de Rusia.

¿Todos estos problemas pueden perturbar la preparación de Ronaldo y su tropa de cara al Mundial? No necesariamente, responde Luis Freitas Lobo, que destaca la unión de la vigente campeona europea: “Hasta aquí, la selección dispone de una cámara de seguridad”.