Bielsa escribió prólogo de libro sobre Óscar Tabárez con anécdota sobre partido Uruguay vs Chile

El "Loco" elogió la capacidad y el trabajo del técnico uruguayo en un texto que homenajea su trayectoria.

El entrenador argentino Marcelo Bielsa se sumó al libro “Maestro, el legado de Tabárez”, el cual aborda la destacada trayectoria del técnico uruguayo campeón de la Copa América 2011.

El exentrenador de la Seelcción Chilena aceptó escribir el prólogo del libro, texto que fue publicado por Diario Olé, y en este contó una anécdota que involucra el partido de Clasificatorias de la Conmebol -el último cotejo de Jorge Sampaoli en la “Roja”- donde fue goleado 3-0 por los charrúas.

El extracto del prólogo dice lo siguiente:

“He tenido pocos contactos directos con Óscar Tabárez, pero me gustaría contar lo ocurrido durante un viaje que hice a Uruguay.

Yo estaba en el Interior del país justamente durante un partido de Eliminatorias que se jugaba en el estadio Centenario. Lo vi en un bar en el que había sólo cuatro mesas ocupadas. Antes de que finalizara el primer tiempo, el comentarista televisivo elogió la actuación uruguaya. Mi análisis no arrojaba la misma conclusión.

En el entretiempo conversé con un grupo de los presentes y conjuntamente recorrimos la actuación de los once futbolistas uruguayos. Acordamos que habían jugado muy bien el arquero y los dos defensas centrales. La evaluación del resto de los integrantes del equipo no fue positiva.

Concluimos en que, si los sobresalientes eran los que ocupaban los tres puestos defensivos más cercanos al arco propio, la calificación del rendimiento grupal no podía ser satisfactoria. Por ende, lo que nos contaba el comentarista, no coincidía con lo que habíamos visto.

Luego, durante el segundo tiempo, Uruguay mejoró mucho y ganó con justicia el partido. Poco después, una filmación de mis opiniones -tomada clandestinamente por alguien de una mesa vecina- fue subida a las redes sociales.

Esto me entristeció porque nunca en treinta años de profesión yo había realizado una crítica pública a ningún jugador.

Al día siguiente pude comunicarme con Tabárez. Le conté que lo sucedido se había producido en el marco de una charla informal y privada y que ignoraba que alguien la estuviera grabando, pero que igualmente me sentía muy apenado y quería disculparme. Él me dio una respuesta breve, tolerante y generosa. Me contestó que coincidía en que el equipo no había jugado bien durante la primera etapa, a lo que respondí que eso no me preocupaba, porque en definitiva se trataba sólo de mi opinión. Que lo que realmente me avergonzaba era que esa referencia mía sobre un grupo de futbolistas hubiese tomado estado público.

Comprensivamente, me eximió de la culpa que yo sentía, accediendo a extender mis disculpas a quienes yo había señalado. Los entrenadores somos muy sensibles a las críticas y más aún cuando parten de colegas.

Considerando que mis comentarios fueron públicos y mis disculpas privadas, valoré especialmente su bondadosa comprensión. Describo este hecho porque ejemplifica cómo, actitudes naturales en él, engrandecen nuestra profesión”.