Se sumó el tercer caso de dopaje en los Juegos Olímpicos de Invierno

Mientras que la pareja canadiense de patinaje artístico formado por Tessa Virtue y Scott Moir lograron un histórico triunfo.

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018 registraron su tercer caso de dopaje, el jugador de hockey sobre hielo del equipo de Eslovenia Ziga Jeglic, en una jornada en que la pareja canadiense de patinaje artístico Tessa Virtue y Scott Moir entraron en la leyenda con su oro en danza.

Ziga Jeglic dio positivo por fenoterol, un broncodilatador, después de un examen realizado durante la competición en Pyeongchang, y aceptó su suspensión provisional, precisó el TAS, encargado de promulgar las sanciones por infracciones cometidas durante los Juegos.

La instancia, con sede habitual en Lausana (Suiza) se desplazó a Pyeongchang durante los Juegos.

Antes del jugador esloveno hubo dos casos de dopaje en los Juegos, el patinador japonés en pista corta Kei Saito y el jugador ruso de curling, bajo bandera olímpica, Alexander Krushelnitsky.

El jugador está “suspendido de todas las competiciones que restan en Pyeongchang-2018 y abandonará la villa olímpica en 24 horas”, informó el TAS.

RÉCORD DEL MUNDO

A su vez, los canadienses Tessa Virtue y Scott Moir, medallistas de oro hace ocho años en Vancouver, se proclamaron campeones olímpicos de danza, confirmando su hegemonía en una disciplina en la que sus nombres están ya inscritos en el apartado de leyendas.

Con una valoración de 206,07 puntos, que supone un nuevo récord del mundo, superaron a los franceses Gabriella Papadakis y Guillaume Cizeron (205,28 puntos) y a los hermanos estadounidenses Maia y Alex Shibutani.

Este oro culmina el excelso palmarés de Virtue y Moir, de 28 y 30 años respectivamente, y se une a los metales dorados logrados en Vancouver 2010, y la semana pasada en Pyeongchang en la competición por equipos.

En Sochi, la pareja más laureada de la historia del patinaje artístico, había conquistado la plata en danza y por equipos.

“Sabíamos que hoy tendríamos una actuación fantástica, que daríamos todo lo que teníamos, patinamos con nuestros corazones”, afirmó Moir.

“Lo vamos a celebrar con un poco de champán”, sonrió Virtue.

MEJORES DE LA HISTORIA

Al ser informados en la zona mixta de que en opinión de varios expertos se trata de la mejor pareja de patinadores de todos los tiempos, Virtue se lo tomó con humor: “¿dónde está esa gente?”, respondió.

“Eso es increíblemente halagador, es difícil mantener la cabeza en su sitio, pero estamos agradecidos por todas las leyendas que nos han precedido”, destacó a su vez Moir.

La pareja francesa se llevó la plata y la máxima puntuación en el programa libre.

Quizá habrían subido un peldaño más del podio si el vestido de Papadakis no hubiese dejado al descubierto un seno, condicionando su actuación en el programa corto del lunes.

La jornada fue productiva para Canadá, ya que Cassie Sharpe logró el oro en la prueba de halfpipe de esquí acrobático, por delante de la francesa Marie Martinod, plata, y de la estadounidense Brita Sigourney, bronce.

La gran damnificada fue la estadounidense Maddie Bowman, campeona olímpica en Sochi hace cuatro años, y ganadora en halfpipe en las tres últimas ediciones de los X-Games: después de no haber brillado en las dos primeras mangas, se fue al suelo en la tercera, para terminar en undécimo puesto.