Opinión | Universidad de Chile está destinada al azar

Los azules debutaron con el pie izquierdo ante Unión Española, y demostraron que siguen teniendo los mismos errores que el año pasado...errores tácticos, técnicos y dirigenciales.

Ayer Universidad de Chile cayó de local 1-2 frente a Unión Española, en un infartante partido en que los azules intentaron por todos los medios lograr un debut a la altura de las expectativas.

Tanto así que, producto del esfuerzo y -¿por qué no decirlo?- la desesperación, se vio a un equipo desordenado, mucho más orientado al azar y a la equivocación rival, que a lo propiamente colectivo. Intenso, pero intensamente errático.

Los seguidores de la U están, en general, impacientes y molestos. Esperaban que el nuevo equipo de Ángel Guillermo Hoyos no siguiera la tendencia del último campeonato, donde la escuadra laica pecó de errores infantiles en momentos cruciales, y donde incluso se fue goleada por su archirrival, Colo Colo. Pero, no, la tendencia hoy es la misma.

Si se pudo hacer algo al respecto, la respuesta es que sí. La U, mucho más que la mayoría de los clubes de Primera División, contaba con suficientes réditos económicos para hacer frente a la situación y generar un cambio drástico. Pero no lo hizo.

La dirigencia apostó fuerte por Yeferson Soteldo, quien hasta el momento (nobleza obliga) ha sido un buen aporte, y por otros tres jugadores que merecen un tiempo mayor para ser evaluados. Es decir, la directiva fichó al jugador que todos querían (Soteldo), dando un batacazo a nivel mediático y fue aplaudida por ello. Pero falló en lo deportivo y no atendió su principal problema: la defensa.

Esto último es clave. Resulta paradójico que Hoyos no haya exigido fortalecer la zaga, pero ante todo que el gerente deportivo del club, Ronald Fuentes, justamente un exdefensa de la U, no haya reparado en que el equipo necesitaba de una dupla de centrales sólida, y que el dúo Jara-Vilches no estaba dando los resultados esperados. Un ejemplo claro del refrán “En casa de herrero, cuchillo de palo”.

Frente a este panorama, el exdefensa azul Horacio Rivas dijo en conversación con El Mercurio que no entiende cómo es que los dirigentes no reforzaron esa zona. “Saben que es un sector con falencias. Nadie entiende por qué no hacen algo”, dijo, agregando que “no pido la renuncia, pero sí exijo que haya un delineamiento para cambiar la mentalidad de los jugadores”.

De igual modo, Héctor “Tito” Hoffens, emblemático delantero de la U en la década de los 80, expresó al mismo medio que Vilches y Jara “no se pueden complementar y no han sabido superar los malos momentos del semestre pasado. Siguen con las mismas dudas”.

Pese a todo lo anterior, el error del equipo parece más táctico que técnico. En lo netamente futbolístico, ambos centrales (generalmente) responden en lo individual y son rápidos en las marcas, pero fallan en la faceta más estratégica, en lo que tiene que ver con el planteamiento del DT.

En ese concepto, el exdelantero y actual comentarista deportivo Rodrigo Goldberg coincide al afirmar que “la U planifica desde el riesgo defensivo, tentando el mano a mano y las contras. Creo que Hoyos podría apostar por un cambio de esquema, pero no tiene los nombres para poder hacerlo. Sigo pensando que a la U le falta un central, es lo que se ve desde afuera”.

Ahora bien, cargar toda la mano a los defensas tampoco es justo. Ha habido planteamientos desacertados de Hoyos durante toda su estadía en la escuadra estudiantil (hasta el día de hoy no existe una idea clara de cómo juegan sus equipos), como asimismo errores individuales en mediocampo y delantera -incluso Johnny Herrera ha tenido un par de malas actuaciones en su momento-. Todos han tenido un mal día, es normal, ocurre siempre en todos los equipos.

El tema es que la base del juego de la U, por donde nace el fútbol, es una zona que no está funcionando, y todo el desarrollo del partido está supeditado a sus desaciertos, ya sea por errores estratégicos como técnicos. De ahí que Jara y Vilches sean los más criticados, en un plantel en que TODOS tienen igual responsabilidad, sobre todo en las derrotas.

Por lo mismo, cabe preguntarse…¿Qué ocurrirá con la zaga de la U en la Copa Libertadores, cuando deba enfrentarse a delanteros brasileños de jerarquía y al mejor atacante argentino del momento (el joven Lautaro Martínez)? El panorama actual se ve oscuro, y pudo haber mejorado diametralmente si se hubiese aprendido de las derrotas frente a Corinthians hace unos meses en Copa Sudamericana. Pero no se hizo nada al respecto.

Hoy, en resumidas cuentas, Universidad de Chile versión 2018 es un completo enigma que parece destinado al azar. Al azar de que los defensas logren responder a las exigencias de la noche a la mañana, al azar de que los delanteros marquen los goles cuando se les presente la oportunidad, al azar de que Hoyos le encuentre la vuelta a un equipo que lleva dirigiendo más de un año y que se le escapa cada vez más de las manos. Pero -ante todo- al azar de una dirección técnica y gerencia deportiva que parecen no ver el fútbol de la misma manera que la mayoría de la gente.