Exdirigidos recuerdan a Fernando Riera a siete años de su muerte

Triunfo conversó con Leonel Sánchez, Héctor Hoffens, Hernán "Clavito" Godoy y Mariano Puyol, sobre el histórico DT chileno que logró el tercer lugar en el Mundial de 1962.

Sin duda alguna, Fernando Riera ocupa un lugar privilegiado en la historia de nuestro fútbol. El exjugador y entrenador es considerado por muchos como el DT más importante del balompié chileno, no sólo por haber liderado a la “Roja” que consiguió el tercer lugar en el Mundial de 1962, sino también por haber implementado una revolución en el deporte a nivel país que condujo a profesionalizarlo de mejor manera.

Además tuvo el mérito de ganar dos torneos nacionales comandando a Benfica de Portugal -junto a un subcampeonato de la Copa de Europa (hoy Champions League)-, y Copas Chile dirigiendo a Palestino, Universidad de Chile y Everton.

Por lo mismo, a siete años exactos de su muerte (el 23 de septiembre de 2010, producto de un infarto), Triunfo conversó en exclusiva con cuatro exjugadores emblemáticos que fueron dirigidos por él en distintas etapas de su carrera.

-Mariano Puyol (Campeón de la Copa Chile 1979 con Riera en U. de Chile):

“Sin duda fue el mejor técnico que tuve en mi época de jugador en la U. Tuve la suerte de tenerlo en una etapa en que yo era muy joven, donde estaba recién empezando en esto del fútbol.

Fue una persona que me dejó huella, no solamente en la parte deportiva, sino también en lo humano. Me enseñó cómo encarar esta actividad, a darle el mayor interés y compromiso. Recuerdo que siempre le daba mucha jerarquía a la actividad del fútbol, y a todos, desde la mayor figura del equipo hasta el suplente más joven, siempre con un trato igualitario y de respeto.

Lo que sí era muy cascarrabias. Un tipo con un gran carisma que se imponía por un trato muy estricto y disciplinado. Creo que por eso y por su personalidad me marcó, y no sólo a mí, sino que a un montón de jugadores que años después terminaron siendo técnicos. Tengo los mejores recuerdos de él”.

-Hernán “Clavito” Godoy (Preseleccionado en la década de los 60)

“Riera llegó con una mentalidad distinta. Para él el jugador que no cumplía con las instrucciones ni mantenía una vida acorde a la de un futbolista profesional, no jugaba y punto. Cuando llegó a la Selección había un montón de buenos jugadores, pero que no encajaban con su visión, y él no tuvo problemas en sacarlos. En ese sentido, Riera jamás habría permitido lo que ocurrió con Arturo Vidal en la Copa América de 2015, imposible.

En la época que dirigía a comienzos de los 60, me llamó para integrar la selección. Le gustaba mucho mi juego, también el de José Sulantay y nos convocó a ambos, fuimos preseleccionados.

Y recuerdo que una vez en una concentración en Juan Pinto Durán llegó atrasado Jaime Ramírez Banda,  quien era un superclase que había jugado en España, y Riera frente a todos nosotros le dijo: “Don Jaime, usted toma sus cosas y se va, abandone la concentración”.

Ramírez Banda era un tremendo jugador, inamovible en la selección, y aún así lo echó por eso. Entonces en ese momento cinco integrantes se unieron, entre ellos el “Checho” Navarro y Luis Eyzaguirre, para “doblarle la mano” a don Fernando. Y él les contestó: “Está bien, lo dejo. Pero ustedes quedan como avales de cualquier jugador que no cumpla con las instrucciones de la selección. Si alguno de ellos comete una equivocación, se van los cinco”.

Por lo mismo, era muy estricto, pero era un entrenador de verdad. Me acuerdo que, por ejemplo, él nos hacía entrenar descalzos para enseñarnos la conducción corta y larga, y la sensibilidad que debía tener el pie con el balón”.

-Héctor Hoffens (Campeón de la Copa Chile 1979 con Riera en U. de Chile):

“Fue un técnico que me dio la posibilidad de consolidarme en el fútbol. El tiempo que él estuvo al mando de la U siempre me colocó de titular y eso me permitió crecer como jugador, además de tomar confianza. Tengo los mejores recuerdos de él, además de que era una gran persona.

Para mí ha sido el mejor técnico chileno sin ningún tipo de duda. Compararlo a Pellegrini u otros no corresponde, porque son épocas distintas, pero bajo mi concepto ha sido el mejor. Además que a nivel mundial también fue muy conocido.

Riera me dejó grandes cosas en mi carrera, sobre todo en lo que concierne a lo profesional.  Me hizo esforzarme mucho para conseguir mis objetivos y sacrificarme por mi familia día a día.

Eso sí, una de las cosas que más recuerdo de él es que siempre fue muy estricto en los horarios y en los entrenamientos. Era muy serio, pero también tenía un lado muy cercano a los jugadores. Por ejemplo, a nosotros en la U nos invitaba a veces a comer hotdogs a su casa y a compartir. Ese tipo de cosas eran muy importantes en cuanto a su manera de dirigir los planteles, sabía muy bien cómo manejar el grupo.

Después que se fue de la U y con el paso del tiempo seguí manteniendo una buena relación con él. Muchos siempre lo acompañamos, porque pese a ser estricto como técnico le teníamos mucho cariño”.

-Leonel Sánchez (Delantero y goleador en el Mundial de 1962)

“Fue un técnico extraordinario. Vino a la selección, puso sus reglas y las hizo cumplir. Creo que el fútbol chileno debió seguir sus huellas en el sentido de la disciplina.

Me acuerdo que a Jaime Ramírez lo echó porque llegó tarde a su pieza, aunque después pudo volver, pero no así el “Cua Cua” Ormazábal. A él le gustaba jugar con las medias abajo, y pese a las advertencias de Riera él no le quiso hacer caso, así que lo sacó. No le interesaba si un jugador era bueno o malo, lo importante era que obedeciera.

Con ese sistema y esa forma de ser logró ese tercer lugar histórico en el Mundial, conmigo como principal goleador, así que le funcionó. Tuvimos esa gran campaña que lamentablemente se interrumpió cuando perdimos con Brasil, que venía de ser campeón en 1958. De no ser así habríamos llegado a la final, lo cual habría sido aún más histórico para el país.

Riera veía muy bien el fútbol, por algo logró eso con Chile además de pasar por importantes clubes de Europa, pero sobre todo era un hombre muy bueno y lo recuerdo con muchísimo cariño.

Tuve la posibilidad de tenerlo en la U después de ese Mundial y más tarde fui su ayudante. Conmigo fue una persona estupenda y con muchos otros. De hecho, los jugadores del 62’ siempre vamos a San Bernardo a verlo al cementerio, y le llevamos unos canastillos”.