Fanáticos de clubes contra público de la Roja: “Son hinchas del asado y del Play Station”

Las pifias hacia la Selección chilena que se escucharon en el estadio Monumental durante la victoria frente a Venezuela provocaron cuestionamientos a los asistentes a partidos del “Equipo de Todos”. En este contexto, fanáticos de clubes se enfrentaron a los micrófonos de Triunfo para entregar su opinión.

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Ya bien entrado en el segundo tiempo, cuando la Selección chilena vencía 3-1 a su símil de Venezuela y volvía a la zona de clasificación rumbo al Mundial de Rusia 2018,  en el estadio Monumental se escuchó una fuerte pifiadera. No, no eran los pocos simpatizantes de la “Vinotinto” que recriminaban la derrota de sus representantes, sino que, paradójicamente, el bullicio provenía de labios criollos.

Gran parte de los más de 40 mil fanáticos nacionales que llegaron al recinto de Macul no estaban contentos con la forma que voltearon el trámite del partido los pupilos de Juan Antonio Pizzi tras el descuento de la visita, donde decidieron ser un poco más pragmáticos para asegurar el resultado y no correr riesgos innecesarios ante un rival que comenzaba a acentuar su juego ofensivo.

Las pifias molestaron al “Equipo de Todos”, especialmente al capitán Claudio Bravo, que decidió increpar al público preguntándoles: “¿Qué están silbando, hueón? ¡Dejen de pitar!”. Indignación que también manifestó al término del partido.

No se entiende cuando hay pifias de por medio. Cuesta entender por qué no nos apoyan. El estadio no estaba lleno, agradecer a las personas que vivieron. Esta selección se merece que el estadio esté repleto”, profundizó en diálogo con los medios de comunicación.

Pero el hecho rápidamente se transformó en debate, poniendo en cuestionamiento al tipo de público que asiste a los partidos de la Roja. En este contexto, Triunfo contactó a hinchas del fútbol que cada fin de semana priorizan por sobre cualquier otra actividad u obligación “ir a la cancha” a alentar al club de sus amores.

Es el caso de Emilio Fabar Mella (37 años), fanático de Colo Colo, que hace algunos años decidió abonarse al sector Océano del Monumental, por lo que decir presente cada vez que juega el Cacique ya es un ritual en su cotidianeidad.

Quien es el vocalista de la banda Asamblea Internacional del Fuego fue tajante al asegurar que los hinchas de clubes y el público de la Selección chilena “son completamente distintos”.

El hincha de Selección no necesariamente es un tipo futbolero. Eso quedó demostrado ante Venezuela, que comenzaron a pifiar porque querían que Chile hiciera más goles, sin entender que el fútbol no es solo hacer goles, sino que igual de importante es que no te hagan goles. Las pifias eran gratuitas, porque no hay análisis, porque los que van a apoyar a la Selección son hinchas del asado y del Play Station”, comentó.

Pero la observación de Emilio no queda ahí: “La gente que estaba en el estadio piensa que Venezuela es un equipo malo, sin entender que actualmente el fútbol es súper parejo. Hay presentes, eso es cierto, pero las Clasificatorias sudamericanas son las más complejas del mundo. Los que antes eran tan buenos ya no lo son tanto, y los que antes eran tan malos tampoco lo son de la misma manera”.

Esta visión es compartida por Felipe Vargas Covarrubias (29 años), miembro de Los Cruzados, barra oficial de Universidad Católica, quien expone que “las pifias se generaron porque la gente va por el show y por las estrellas que juegan. Van a ver a Alexis (Sánchez), a (Arturo) Vidal, a (Jorge) Valdivia, eso genera un rechazo a un fútbol más pragmático e inteligente, porque lo que hizo Chile fue correcto, cuidó el resultado. Venezuela se venía arriba, empezó a jugar de otra forma y la gente no lo entiende porque no sabe de fútbol, porque solo van a ver los lujos de los jugadores”.

Los hinchas de la Selección tienen un concepto diferente de lo que es el estadio, de lo que es el folclore del fútbol. En los partidos de la Selección van a sacarse fotos para presumir y juntarse con los amigos a hablar de otras cosas”, continuó el profesor de música.

Claudio Orellana Carter, integrante de la Coordinación Furia Roja, hinchada de Unión Española, se sumó al debate: “Cada partido tiene sus etapas, sus espacios. Los que estaban en el estadio creían que al hacer 2 goles en los primeros 10 minutos significaría un triunfo 7-0, y no es así. A veces hay que defender el resultado porque el equipo rival también juega. Eso no lo entiende la mayoría del público que va a los duelos de la Roja, porque son los mismos que aparecen en los estadios solo cuando al club le está yendo bien o cuando se juegan finales. Eso refleja la personalidad del chileno actualmente, particularmente del santiaguino”.

Es más, el simpatizante de los hispanos plantea que los partidos del combinado nacional debiesen jugarse en regiones, así los fanáticos extrañarían el evento y lo valorarían más. “Para los capitalinos es habitual tener a la Selección, mientras que los hinchas de regiones responden cada vez que se presentan la oportunidad, porque aprecia más una instancia que podría ser única en mucho tiempo”, argumentó.

“LOS DIRIGENTES HAN ALEJADO A LA GENTE DE LA SELECCIÓN”

Otro tema en el que coincidieron estos tres fanáticos de sus respectivos clubes fue el “cómo han transformado a la Selección chilena en un negocio que aleja cada vez más al hincha”, según lo describe el barrista de la UC.

“Desde hace años que ya no me calienta ir al estadio. Los dirigentes han distanciado a la gente del fútbol de la Selección chilena, potenciando a la televisión, subiendo el precio de las entradas. Frente a eso, son pocos los verdaderos fanáticos del fútbol que van al Estadio Nacional a ver a Chile, son más los tipos que tienen plata y se pueden dar el lujo, sin importar si te gusta o no. Es un evento social”, enfatiza.

En este contexto, el hincha albo afirma que “ir a ver a la Selección se transformó en un espectáculo mayor, similar a ir al concierto de alguna banda internacional. Los que van a ver a Chile lo hacen por ir a un evento y se juntan en torno a una coyuntura. Por eso la dirigencia pide unos dinerales por las entradas y estos sujetos las pagan, porque consumen un espectáculo que va más allá del fútbol”.

“Yo vengo de una generación que tiene mucha lejanía con la Selección porque, durante años, Chile no iba a ninguna competencia pues estaba castigado (por el ‘Maracanazo’ del Cóndor Rojas). Nunca vi a una Selección como la de ahora, esto es irreal, es lo que va a durar y pasará porque no sé si es repetible. Entonces, los dirigentes están sacando todo el provecho posible a la casualidad de juntar a varios tipos buenos para la pelota, pero no se dan cuenta el daño que le hacen al fútbol”, complementa.
Si bien concuerda con lo anteriormente manifestado por sus pares, el adepto al conjunto de colonia hace un reparo para sacar del saco a la Marea Roja, barra oficial del  “Equipo de Todos” que conoce bien al compartir más de algún viaje siguiendo al combinado.

“Sé cuánto sacrificio hace cada integrante de la Marea Roja para costear las entradas al Estadio Nacional y los viajes al destino que sea, pero son los pocos. La gran masa de hinchas que gustan del fútbol no tienen los recursos para pagar el valor de las entradas de un partido de Chile. El precio para ver a Unión el fin de semana es 4 o 5 mil pesos, pero acá estamos hablando de cifras que son inalcanzables. Además, tenemos que pensar que cuando uno va al estadio lo hace en familia, imagínate multiplicar las cifras por 3 o 4 personas. Me voy de espalda”, expresa.

Cálculo que también hace Emilio de Colo Colo: “Las entradas del sector Océano, donde yo voy frecuentemente como abonado, costaban 125 mil pesos para ver a la Selección. Para mí es imposible siquiera pensar en pagar eso”.

“Me alegra que gane Chile y siempre es grato ver fútbol, pero veo los precios de las entradas y me imagino que el hincha de la Selección debe ser un tipo con mucho poder adquisitivo. Es más, si bien no me genera rechazo la Selección, este tipo de situaciones hacen que la Roja ya no me mueva ni un pelo”, sentencia.