El vicepresidente de la ANFP, Andrés Fazio,  afirmó que como directorio no se proyectan siguiendo más allá del 2019, año en el que termina su mandato Arturo Salah.

En conversación con El Mercurio, el directivo afirmó que “como directorio, no nos proyectamos más allá de lo que dura nuestro período, sin pretensiones del día siguiente. No pienso en seguir. No pasa por pensar que nosotros, como directorio, somos indispensables”.

También complementó que “mi trabajo termina en enero de 2019. Hasta ahí me proyecto. El costo es alto y no tengo más aspiración que dejar nuestro ciclo cerrado y con las mejores bases para la estabilidad, independiente de quien gobierne”.

Acerca de la labor que han llevado a cabo como directorio, comentó que “hay un retroceso como liga, hemos bajado en el ranking. Y estamos trabajando en volver a tener un nivel de competitividad alto, ya sea interno y cuando nos toque internacionalmente. Esto no es una cuestión que se solucione de un año a otro. Necesitamos que nuestros jugadores jóvenes tengan más niveles de competitividad a una temprana edad y tener reglas estables que permitan tener una visión a largo plazo”.

 

DISCUSIÓN CON EQUIPOS DE LA “B”

Fazio también hizo alusión a la polémica que se generó entre el directorio y los clubes de Primera B (menos Magallanes y Cobreloa), los que se fueron en bloque del Consejo de Presidentes realizado el viernes en Quilín.

“Nos dejó una sensación de intranquilidad, pero respecto a la creencia de que la palabra empeñada debe ser cumplida. Queremos respetar los acuerdos”, declaró el dirigente.

La molestia se generó luego de que los equipos de la división de honor no fueron tomados en cuenta en el acuerdo con el Sifup por los descensos, pero Fazio argumentó que “el acuerdo se materializa en un Consejo de Presidentes, con la aprobación de todos los clubes de Primera A, más Magallanes y Santiago Morning de la B, y la abstención del resto. Y luego se acuerda con el Sifup, pero fueron consultados e informados”.

“Hay un tema fundamental y es el hacer cumplir los acuerdos establecidos. Es un asunto de principios del directorio. Es más que un tema puntual”, complementó.

Sobre el “periodo de reflexión” que se tomarán como directorio, el directivo sostuvo que servirá para meditar acerca de “qué tipo de industria queremos. Si queremos una actividad estable o queremos modificar en cada campeonato o de acuerdo a las conveniencias del momento. Aspiramos a una actividad que tenga estabilidad durante un tiempo largo. Si es pensando en el largo plazo, esta directiva está disponible”.

“Si es para transacciones de corto plazo, con una visión que convenga o no a los intereses de alguien, no estamos disponibles. No es ese el espíritu del presidente ni del directorio”, continuó.

Para cerrar, dijo que “nuestro planteamiento fue expuesto con mucha profundidad. No estamos de acuerdo, ni nos parece la forma en que esto terminó, pero la apertura al diálogo y a buscar soluciones está abierta, sin que eso signifique transar valores fundamentales. Quizás por la vorágine del Consejo no se comprendió muy bien, pero el tema valórico es fundamental. El comprometer un acto y decir ‘vamos para allá’ es clave que se cumpla”.